miércoles, 23 de enero de 2013

Stanford y el eLearning: Internet transforma la educación

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Si Mahoma no va a la montaña, la montaña irá a Mahoma. Si el estudiante no va a la universidad, la universidad irá al estudiante. A su ordenador, más concretamente, y por ahora solo si es alumno de Stanford. La universidad estadounidense está adentrándose en los caminos del eLearning y está profundizando en ellos tanto como para ofrecer acceso online a cursos completos de su programa de la escuela de ingeniería, incluyendo algunos de campos como ciencias de la computación o inteligencia artificial, a través de lo que han llamado Stanford Engineering Everywhere.

El futuro del aprendizaje

Ha llegado un momento de la historia donde explorar nuevas habilidades y expandir nuestro conocimiento no está reducido a un solo momento o un solo lugar gracias, en gran parte, Internet. Ahora, no solo es más fácil adquirir nuevo conocimiento en cada vez más campos, sino que, además, es mucho más barato que hace años. Los ejemplos ya estaban materializándose en las aulas, con la incorporación de nuevas tecnologías y, sobre todo, capacidad del profesorado para utilizarla correctamente, pero Stanford va un paso más allá.

Ya nunca más las instituciones educativas estarán confinadas a enviar los cursos por correo o a reducirlos solo a su campus, sino que la tecnología ha permitido que la educación llegue a cada vez más gente como nunca lo había hecho antes y con nuevas oportunidades.

Adelantados a su tiempo

El escritor de ciencia ficción y pensador Isaac Asimov concedía a finales de los años ochenta una entrevista donde daba su visión del futuro de la educación, retratando un Internet que todavía estaba por llegar pero en el cual cualquier persona con acceso a un ordenador con conexión a Internet podría expandir su conocimiento gracias a toda la información disponible a su alcance.

Asimov, además, hacía hincapié en el hecho del autoaprendizaje y la casi falta de necesidad de un profesor o un tutor, permitiendo que los alumnos se decantasen por un método u otro, además de poder profundizar al ritmo que necesitasen. Stanford cree en el valor del profesorado y, sin llegar a ser tan radical (radical en el buen sentido) del autor americano, propone una revolución que las instituciones tradicionales no tienen por qué estar preparadas para asumir.

El hecho es que hay menos instituciones haciendo avances tan importantes como este en el campo del eLearning que las que sí están poniéndose las pilas. Es cierto que la presión es menos acuciante en sus realidades que en otras (como la de la cultura o los contenidos) pero es significativo que se estén explorando ya otros modelos. ¿Veremos a las universidades españolas uniéndose al cambio pronto?

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